Cómo perfeccionar el equilibrio entre el trabajo y la vida personal

Tanto si te desplazas para ir a la oficina como si trabajas desde casa o si tienes un horario de media jornada, saber encontrar el equilibrio entre la vida personal y laboral es realmente importante. Y no solo para tu salud y tu bienestar, sino también para tu productividad.

¿A qué nos referimos al hablar de "equilibrio entre vida personal y laboral"?

Cada vez se da menos lo de tener un horario de 9 de la mañana a 5 de la tarde. Es posible que las generaciones pasadas tuvieran otro tipo de concepción con respecto al papel que el trabajo jugaba en la vida personal, pero con el tiempo hemos aprendido a entender mejor la relación que hay entre el trabajo y la salud. Cada vez somos más conscientes del lugar que ocupa nuestra vida personal en este esquema. El equilibrio entre la vida personal y la laboral es un concepto que se entiende por sí mismo. En pocas palabras, hace referencia a la sensación de armonía que te aporta tu vida personal y tu vida laboral, sin que entren en conflicto. Si tienes que hacer horas extra, por ejemplo, puede que te encuentres con un conflicto en casa porque no podrás atender tu trabajo y a tu familia por igual. En un caso como este, no habría equilibrio entre tu vida personal y laboral.

En general, cuando se habla de equilibrio laboral se hace referencia a la jornada laboral que no implica tener que sacrificar horas de la vida personal. Suele considerarse que conseguir un equilibrio correcto es de vital importancia para el bienestar de los trabajadores y una característica admirable de cultura organizativa.

¿Por qué el balance entre la vida personal y la laboral es tan importante?

En el fondo, todos queremos disponer de más horas cada día para poder dedicarnos a las cosas que nos gustan, así que podríamos pensar que todo esto del equilibrio entre la vida personal y laboral es más bien un deseo. Pero, en realidad, es mucho más. Se ha demostrado que el equilibrio entre la vida personal y la laboral es muy importante para la salud mental e, incluso, para la salud física de los que trabajan por cuenta ajena o los que lo hacen como autónomos. La falta de equilibrio puede llevar a lo que se conoce como "desgaste profesional", que la Organización Mundial de la Salud define de la forma siguiente:

"…síndrome conceptualizado como el resultado de un estrés laboral crónico que no se ha gestionado con éxito (…) sentimientos de agotamiento o disminución de la energía; aumento del distanciamiento mental del propio trabajo, o sentimientos de negativismo o cinismo relacionados con el mismo; y reducción de la eficacia profesional".

El desgaste profesional está cada vez más a la orden del día. Provoca una pérdida de motivación y disminución de la productividad. Además se asocia a las enfermedades del corazón, la presión alta y a distintos tipos de diabetes. En pocas palabras, vivir en un estado de estrés constante no es bueno ni para las personas ni para las personas

Consejos para encontrar el equilibrio entre la vida laboral y la vida personal

El equilibrio entre la vida personal y laboral tiene mucho más que ver con nuestra actitud que con nuestras acciones. Estos son algunos consejos que pueden ayudaros tanto a ti como a tu equipo:

Ten en cuenta su valor

Puede que te sorprenda saber que encontrar una situación de equilibrio de calidad entre la vida laboral y personal es una de las cosas que más desea la gente. Un estudio reciente descubrió que los trabajadores estarían dispuestos a cobrar menos, si esto significara poder trabajar para una empresa que empatizara más con ellos. Este es un compromiso bastante importante, sin importar cuáles sean tus circunstancias personales. Sin embargo, es un indicador claro de que las personas ya no viven para trabajar, sino que trabajan para vivir. ¿Qué significa esto para ti y para tu equipo? Tienen que saber que te preocupas por sus intereses y su bienestar, tanto en el trabajo como en casa.

Deja de utilizar el término "equilibrio"

Una idea cada vez más popular relacionada con el conflicto entre la vida laboral y personal es dejar de pensar en que hay que encontrar un equilibrio y, en su lugar, pensarlo como un todo. Por ejemplo, no pienses que enviar algunos correos electrónicos de trabajo durante el fin de semana elimina automáticamente tu fin de semana como "tiempo libre". De forma similar, no pienses que tomarte un descanso durante la jornada laboral implica que no estás trabajando.

Gestiona tanto el tiempo como la energía

La jornada laboral va mucho más allá de las horas que te pasas delante de un escritorio. Intenta enfocar tus tareas laborales de otra manera. Puedes empezar a trabajar con una lista de tareas o aplicando una técnica de gestión del tiempo como, por ejemplo, la técnica Pomodoro. Si eres gerente o jefe, es importante que des a tu equipo libertad para explorar distintas formas de trabajar. De forma natural, la energía con la que nos enfrentamos a las actividades que llevamos a cabo pasa por distintas fases de subida y de bajada a lo largo del día. No se puede pretender que los miembros de tu equipo estén al 100 % en todo momento. Tener claro esto hace que sea más fácil mantener a raya el estrés y tener más energía para aprovechar al máximo las horas de trabajo.

Planifica y gestiona tus expectativas

Planificar tu semana laboral con antelación te permite determinar qué cantidad de tiempo puedes dedicar a tu vida personal. Por ejemplo, si planeas ir a por todas cada día, seguramente no lo conseguirás, sentirás decepción y te acabarás agotando. Es importante que las expectativas que defines de tu propio trabajo sean más realistas. Así conseguirás equilibrar la energía que dedicas a tu vida personal y a tu vida laboral.

Si eres responsable de gestionar un equipo, no esperes cosas imposibles. Intenta enfocar cada proyecto teniendo en cuenta todo lo que puede salir bien y todo lo que puede salir mal para poder contar con cierto margen. Las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos se dieron cuenta de esto y crearon la técnica de planificación PERT, en la que se acepta que hay cosas que puede que no salgan bien.

Ten en cuenta todo lo que re rodea

Tanto si trabajas desde casa como si lo haces desde la oficina, es necesario que consideres todo lo que te rodea. Seguramente, no puedas controlarlo en el caso de trabajar desde la oficina, pero en cualquier caso tienes que hacer todo lo que esté en tus manos para trabajar en un espacio organizado y ordenado. Ya se sabe, si trabajas en un espacio ordenado, también pensarás de forma ordenada. De forma similar, al llegar a casa, asegúrate de que los espacios en los que pasas tu tiempo te ayuden a relajarte y a reducir los niveles de estrés. No dejes documentación relacionada con el trabajo a la vista, no consultes a cada momento si te ha llegado algún correo en la cuenta del trabajo. Si trabajas desde casa como autónomo, intenta que tu espacio de trabajo se reduzca a una sola habitación o a una mesa concreta, de la que te puedas alejar al terminar tu jornada laboral.

No pongas en peligro tu salud mental

Esto es importante para ti, pero también para tu equipo. Cada vez hay más empresas que entienden lo importante que es que los empleados tengan días dedicados a su salud mental. Esto quiere decir que puedan tomarse algo de tiempo libre para recargar pilas cuando lo necesiten. A veces creemos que la única razón que justifica descansar es estar "físicamente" enfermo. Habla con naturalidad a tu equipo sobre la importancia de la salud mental y evita relacionar está cuestión con la sensación de vergüenza. Nadie tiene que sentirse mal por aceptar que no siempre se está al 100 %. Si bien es cierto que solo con esto no resolvemos el problema, sí que podemos ayudar a disminuir su carga. Al 55 % de los trabajadores les preocupa pedir días de vacaciones para poder desconectar y cuidar su salud mental. Al crear un foro abierto y honesto, y al no ocultar lo que sientes internamente, puedes ayudar a tu equipo a reducir el estrés y, con suerte, contribuir a la disminución de las consecuencias que este tipo de problemas puede llegar a tener en su vida.

Mejor en compañía

Hoy en día, en muchos casos los equipos ya no son simples números o nombres, sino que se han convertido en auténticas familias. Se anima a los compañeros de trabajo a pasar tiempo juntos en actividades sociales y al salir del trabajo. Muchos de ellos hablar por chats de Slack o de Zoom ; es algo habitual. En resumen, se les anima a crear vínculos de amistad, a convertirse en personas con las que pueden conectar y en las que pueden confiar. Tener este sentido de camaradería puede marcar una gran diferencia en el equilibrio entre la vida laboral y personal. De hecho, se descubrió que el aislamiento tiene un impacto negativo en la motivación para aquellos que comenzaron a trabajar a distancia sin un equipo distribuido en el que apoyarse.

Dicho esto, la distancia no puede impedir que tu equipo siga conectado, especialmente hoy en día, con tantas herramientas eficaces que permiten trabajar en remoto. Solo tienes que asegúrate de que todos tengan acceso a las herramientas de colaboración que necesitan, y que sepan cómo utilizarlas, para crear un espacio de trabajo unificado y que sea fácil de usar.

Conclusiones principales

Lo más importante para que el equilibrio entre la vida laboral y personal sea el adecuado es que tanto tú como tu equipo tengáis tiempo para dedicar a vuestra vida personales y familiares. Esto no quiere decir dedicar menos horas a lo profesional, pero sí que es importante no olvidar que la vida fuera del trabajo también es muy importante. Tus compañeros de trabajo non simplemente personas que se pasan ocho horas al día delante del ordenador haciendo cosas. Son seres humanos con una gran cantidad de responsabilidades fuera del horario laboral. Cuando todos interioricéis estás ideas, encontraréis de verdad el equilibrio de calidad entre la vida personal y la laboral.