Soft skills en el entorno laboral

Descubre todo lo que hay que saber sobre las
soft skills: qué son y por qué son tan importantes para tener éxito en el mundo laboral.

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¿Qué son las habilidades blandas o "soft skills"?

Contratar al candidato más experimentado puede parecer la decisión más lógica y sensata, pero un buen fichaje para el equipo va mucho más allá de seleccionar a alguien por sus cualificaciones y experiencia. Entender la diferencia entre las soft skills (habilidades blandas) y las hard skills (habilidades duras), y por qué las primeras son absolutamente esenciales es muy importante para conseguir que tu equipo sea más fuerte y eficiente.

A medida que las empresas siguen evolucionando a gran velocidad y el concepto tradicional de "carrera profesional" cambia y se reconfigura, tener habilidades transferibles que puedan aplicarse en cualquier puesto y en cualquier sector es cada vez más importante.

Durante mucho tiempo, las hard skills se consideraron las habilidades más "profesionales" y las soft skills no pasaban de ser un mero añadido en el currículum. Sin embargo, los estudios han demostrado que, hoy en día, los profesionales de recursos humanos tienden a dar más importancia a las soft skills que a las hard skills a la hora de elegir al candidato ideal.

Las hard skills son competencias medibles y tangibles que, aunque son importantes en cualquier puesto, no son determinantes en lo que se refiere a ser un buen empleado o no. Las hard skills se refieren a las capacidades técnicas como por ejemplo, las matemáticas, la comprensión de la lectura, la fluidez del lenguaje y las habilidades informáticas.

Las soft skills, en cambio, hacen referencia a rasgos de personalidad y características menos cuantificables, pero igualmente importantes en el trabajo y fuera de él —incluso más—. Se basan en el comportamiento, la actitud y los valores.

Mientras que las hard skills tienen un mayor impacto en el trabajo que produces, las soft skills ayudan a desarrollar conexiones humanas y a establecer un sentido de cultura y comunidad en el entorno de trabajo. Dicho esto, las habilidades interpersonales tienen un impacto absolutamente positivo en el trabajo que se realiza, especialmente cuando se trabaja en colaboración.

¿Cuáles son las soft skills más importantes?

Las soft skills van más allá del don de gentes y de tener una actitud positiva. A continuación enumeramos las más importantes. Estas pueden entrelazarse entre sí y compartir muchos principios y aplicaciones mutuas. No hay una soft skill que sea más importante que otras, y la lista cada vez es más larga, pero estos son algunos de los atributos personales más valiosos que hay que tener en el entorno laboral de hoy en día:

Lista de soft skills

1. Inteligencia emocional

El concepto inteligencia emocional engloba muchas de las características vitales de las soft skills, desde la resolución de conflictos hasta las habilidades sociales, pasando por el conocimiento de uno mismo, la compasión y la empatía.

Una persona con una gran inteligencia emocional tiene la capacidad de interpretar, comprender y gestionar tanto sus propias emociones como las de las personas con las que trabaja. Es alguien que sabe como tratar y gestionar la presión mientras ayuda a los demás a sentirse cómodos. Y comprende cómo su comportamiento puede afectar al entorno de trabajo. Esta habilidad para construir relaciones interpersonales sólidas es una soft skill que puede reforzar la productividad y el rendimiento de tu equipo.

Una gran parte de la inteligencia emocional consiste también en tener una capacidad de escucha excelente. La escucha activa hace que la comunicación sea más abierta y productiva en el entorno profesional y garantiza que todos los miembros del equipo se sientan reconocidos, comprendidos y valorados.

2. Comunicación

Las habilidades de comunicación son cruciales en el trabajo, no solo para ayudar a generar un ambiente laboral abierto y acogedor, sino para garantizar que se trabaja concentrado y de forma clara.

Un equipo que sabe cómo comunicarse bien será más eficiente, más organizado y estará más en sintonía con las ideas y perspectivas de los demás. Tener habilidades de comunicación no solo significa saber hablar bien, es algo que va mucho más allá de la comunicación verbal. La capacidad de transmitir ideas complejas y mensajes importantes con facilidad, claridad y brevedad, ya sea hablando, por escrito o por otro canal, minimizará los errores y la ineficacia.

Es imposible trabajar bien de forma colaborativa sin una comunicación eficiente. Además, esto cobra importancia a medida que los entornos de trabajo digitales y remotos reclaman protagonismo. Tener buenas soft skills permite que los equipos trabajen unidos, a pesar de estar separados. Y, aunque las herramientas como Dropbox están diseñadas para facilitar y mejorar la colaboración y la comunicación, es fundamental asegurarse que las personas que usan las herramientas tengan estas habilidades para que todo funcione a la perfección.

3. Trabajo en equipo y respeto

Saber trabajar en equipo significa hacer todo lo que está en tu mano para cumplir los objetivos colectivos. Implica dejar el egoísmo a un lado y cuidar de verdad a las personas con las que colaboras, adoptando las medidas necesarias para garantizar que el equipo funcione con fluidez y cohesión, y poniendo los intereses del equipo por encima de los tuyos. Las personas acostumbradas a trabajar en grupo son abiertas y honestas entre sí, y demuestran fiabilidad y lealtad en todos los sentidos.

El respeto mutuo entre tú y tus compañeros de trabajo es absolutamente esencial. Esto implica respetar los diferentes puntos de vista y opiniones, respetar las responsabilidades de cada persona y respetar el trabajo que llevas a cabo. En entorno laboral en el que no hay respeto, no se puede trabajar de forma respetable.

4. Flexibilidad y creatividad

La capacidad de adaptarse a nuevos entornos y desafíos es muy valiosa. No importa cuál sea el trabajo, la empresa o el sector, siempre deberíamos esperar lo inesperado y tener la flexibilidad de adaptarnos a cualquier situación. Ya se trate de prepararse para una nueva tecnología, nuevos sistemas y estructuras o simplemente un nuevo proyecto, la versatilidad es crucial para que un equipo tenga éxito en su trabajo.

La creatividad es igual de importante en un entorno empresarial en constante evolución. Tener la capacidad de pensar de forma diferente y crear estrategias con conceptos e ideas innovadores te convertirá en una persona valiosa en la que se puede confiar dentro de cualquier equipo. Después de todo, algunos problemas necesitan soluciones nuevas, y la creatividad es lo que impulsa la innovación y el progreso. Un equipo de pensadores creativos es un equipo bien preparado para el crecimiento y el desarrollo.

5. Resolución de problemas y pensamiento crítico

Junto con la flexibilidad y la creatividad, las habilidades de resolución de problemas se corresponden con la capacidad de deconstruir los obstáculos y tomar medidas inmediatas y lógicas para resolverlos. Saber que tu equipo está listo para crear estrategias con las que definir soluciones productivas y racionales para problemas inesperados aumentará e inspirará confianza en el entorno de trabajo y te ayudará a abordar obstáculos sin considerarlos una fuente de estrés ni una caga.

La capacidad de profundizar en un asunto y analizar y evaluar sus matices con un enfoque lógico y sistemático os permitirá llegar siempre a la solución más sólida posible. En ese sentido, el pensamiento crítico implica deconstruir completamente todos los ángulos del problema y evitar dejarse llevar por una toma de decisiones basada en instinto o intuición.

6. Liderazgo

Independientemente de la función o cargo en la empresa dentro de su estructura jerárquica, las habilidades de liderazgo son cruciales en cualquier trabajo. Para que los miembros de tu equipo estén motivados, concentrados y orientados a los objetivos del proyecto es necesario que les facilites su crecimiento y desarrollo. Al asegurarte de que todos los miembros de tu equipo tienen habilidades de liderazgo sólidas reafirmas la idea de que puedes confiar en cualquiera de ellos para controlar el proyecto.

Cuando incorporas a alguien nuevo en tu equipo, te interesa que sea una persona que vaya a colaborar con vosotros a largo plazo. Lo ideal es contar con un equipo que tenga ganas de crecer y esté preparado para ello. Pero para conseguirlo necesita el espacio y las herramientas que se lo permitan.

Un buen líder no se limita a dar órdenes, sino que inspira y anima a su equipo, y se preocupa por quienes trabajan con y para él. El liderazgo no está reservado para jefes, gerentes y supervisores. Las personas con habilidades de líder tienen la capacidad de asumir la responsabilidad y autoridad de cualquier tipo de proyecto o tarea, sin importar su tamaño.

7. Gestión del tiempo y organización

Tener la confianza de que tu equipo realizará el trabajo de inmediato, sin comprometer la calidad, es muy importante. La gestión del tiempo no implica solo llegar a tiempo y entregar el trabajo dentro de plazo; implica saber cómo priorizar, cómo programar, y cómo aprovechar al máximo el tiempo del que se dispone. La gestión del tiempo no solo mejora la productividad y la eficiencia, sino que también tiene un impacto positivo en la calidad del trabajo que produces.

El desorden no es bueno para ningún entorno de trabajo, ya sea desorden físico en la oficina, digital o mental. Ser organizado significa saber gestionar eficazmente no solo el espacio en el que se trabaja, sino también el tiempo y la carga de trabajo. Alguien realmente organizado es una persona que tiene la capacidad de crear y adherirse a sistemas y estructuras que potencien la eficiencia, que no se ve abrumada por lo que tiene que hacer, y que no permite que sus procesos se vuelvan caóticos.

8. Motivación y ética de trabajo

Siempre es importante saber que tanto tú como tus compañeros estáis llevando a cabo vuestro trabajo de la mejor forma posible. Y una forma de conseguirlo es entender las motivaciones de tu equipo, fomentarlas y aprovecharlas.

Por ejemplo, puede que una persona experta en programación nos parezca una gran incorporación para nuestro equipo. Pero su verdadero potencial no se reflejará en su trabajo a menos que tenga la determinación de dar lo mejor de sí mismo.

La motivación puede —y debe— verse influenciada por el logro personal y profesional. Necesitas saber que a tus compañeros les importa de verdad lo que están haciendo. Si no les apasiona su trabajo y no están comprometidos con los objetivos más generales del equipo y con la organización, no darán lo mejor de ellos mismos.

La ética laboral se parece mucho a la motivación. Una persona con una buena ética laboral disfruta de lo que hace, entiende y acepta sus responsabilidades. Es una persona disciplinada, motivada y profesional en todo momento. Una buena ética y motivación laborales implican comprender que el esfuerzo da sus frutos y que hay que dar lo mejor de uno mismo en todos los aspectos relacionados con el trabajo.

Aplicar soft skills cuando se trabaja en línea

Es posible llegar a pensar que las soft skills solo se pueden aplicar en persona, pero lo cierto es que hay muchas formas de reconocerlas y aprovecharlas al trabajar y colaborar a distancia y en línea. A medida que el teletrabajo se hace más y más frecuente en empresas de todo el mundo, la necesidad de contar con soft skills para que la colaboración en línea sea orgánica y productiva es más importante que nunca.

Ya se trate de la capacidad de organizar sistemas de archivos eficaces, usar herramientas para facilitar la gestión de tareas o fomentar una comunicación fluida dentro de tu equipo, Dropbox te ayuda a que el trabajo en equipo en línea sea más eficiente al permitirte adoptar y mejorar tus soft skills.

Las soft skills ayudan a trabajar más y mejor

Estos son solo algunos ejemplos de las muchas habilidades que pueden ayudarte a cosechar grandes éxitos en tu carrera profesional.

No importa lo bien que se te dé una tarea específica; si no tienes soft skills, no tendrás tanto valor como miembro del equipo. Es necesario tenerlas para comprender los objetivos y la visión de la empresa, para reconocer hacia qué dirección va el trabajo, para comunicar y recibir ideas, para fomentar un entorno laboral cómodo y seguro, y para permitir que un trabajador llegue a alcanzar su máximo potencial.

No es que las habilidades técnicas no sean importantes, pero a menos que las soft skills también sean buenas, contar solo con la parte técnica no es suficiente pare llegar a destacar.

Como persona que se encarga de la contratación, cuando estés redactando una descripción del puesto o formulando preguntas para las entrevistas, asegúrate siempre de tener en cuenta estas habilidades y recuerda que no son menos importantes que la experiencia y el conocimiento especializado. Al leer una carta de presentación, evaluar un currículum o hacer una entrevista, no te limites a las cualificaciones y competencias específicas del puesto. Fíjate también en las habilidades interpersonales, las actitudes y los valores del candidato.

Llevar a cabo el proceso de contratación teniendo en cuenta las soft skills ayuda a crear un entorno versátil, eficiente, productivo y entusiasta en el que todo el mundo se siente valorado y cómodo.