Trabajar desde casa con niños

Trabajar en la mesa de la cocina es bastante sencillo, pero ¿qué haces cuando de repente tus compañeros de trabajo son tus hijos?

Una persona trabajando desde casa en un portátil con su hija

¿Cómo trabajar desde casa si tienes hijos?

Si cambias la oficina por una habitación, hay muchas herramientas y guías que te ayudarán a adoptar el trabajo desde casa sin problemas. Sin embargo, tener hijos hace que esto sea mucho más difícil, incluso aunque tú y tus pequeños estéis emocionados por poder pasar tanto tiempo juntos. Idear algo desde una perspectiva diferente es crucial para que tu empresa, tu equipo y tus hijos estén satisfechos. Aquí tienes algunos consejos y trucos que te ayudarán si eres madre, padre, hermano o hermana y vas a trabajar desde casa.

Explica la situación

Aunque los niños estarán encantados de tenerte en casa, especialmente si ellos también están confinados, deben entender que la vida sigue como siempre. Explícales que no se trata de unas vacaciones: las horas de trabajo hay que hacerlas igualmente, y sus deberes y horas de estudio siguen siendo importantes. Esto no solo ayudará a establecer expectativas, sino que también evitará cualquier sensación de rechazo si no les dejas entrar en tu oficina doméstica durante unas cuantas horas.

Establece una rutina

Es fácil abandonar los hábitos laborales si compartes tu casa con niños, ya sean tus propios hijos, un hermano menor o el hijo de tu compañero de piso. Prográmate la jornada, como lo harías en un día normal de trabajo en la oficina o cuando los niños están en el colegio. No caigas en la tentación de quedarte durmiendo hasta las 9 de la mañana y no hagas una pausa de dos horas para comer solo porque puedes hacerlo. Es probable que tengas que practicar una mayor autodisciplina y demostrar de forma clara lo importante que es que se respete tu horario de trabajo. Así también podrás predicar con el ejemplo.

Busca una alternativa para cuando necesites trabajar sin niños alrededor

Tal vez te sientas muy feliz trabajando desde casa con los niños en tu regazo o jugando a tus pies. Puede que tu equipo también esté encantado de verlos aparecer en las videoconferencias, pero también hay que saber dónde poner el límite. Asegúrate de tenerlo todo preparado para cuando tengas una llamada con un cliente o sobre un tema en el que las risas de fondo vayan a ser, sin duda, contraproducentes. Si otra persona de la casa puede cuidar de los más pequeños durante las llamadas telefónicas importantes o las reuniones virtuales, pídele que lo haga. En el caso de los niños más mayores, asegúrate de informarles de que no se te podrá interrumpir.

Delega

Es probable que los niños disfruten de la novedad de esta situación única... ¡y tú también! Así que aprovecha las ventajas de hacer las cosas de una forma algo diferente y asigna a tus hijos las tareas que deben realizar a lo largo de la jornada. El día puede comenzar con un tiempo de estudio y, más tarde, podéis hacer una pausa para un tentempié. Incluso puedes limitar el tiempo para pantallas o redes sociales si no quieres que tus hijos dependan de las tablets y los ordenadores para entretenerse todo el día. Haz que los hermanos compitan por quién hace el mejor trabajo, o incluso participa tú también para animarlos. Recuerda recompensar el buen comportamiento y las tareas completadas, ya sea con algo de comer que les guste o con alguna actividad divertida al aire libre.

Crea un espacio de trabajo

Para tus hijos, busca una habitación en la que no jueguen normalmente y puedan tener el espacio y el equipo que necesitan para concentrarse en los deberes u otras tareas de estudio. Para ti, busca un lugar en el que puedas trabajar bien sin que te molesten, incluso aunque tengas que reorganizar una sala para transformarla en tu espacio de trabajo. Ambos espacios deben estar amueblados de forma adecuada y sin televisores para no caer en distracciones; si es posible, también deben estar separados de los espacios de las rutinas de los demás. Reducirá las posibilidades de que alguien pase y cause una distracción. Cambiar una habitación para darle otro aspecto también te ayudará a sentirte bien cuando teletrabajes, de modo que tanto los menores como los adultos podáis asociar mentalmente esa habitación al trabajo.

Pon señales

Puede parecer simple o, incluso, una tontería, pero es eficaz. Pega un cartel en la puerta de tu despacho en el que ponga cuándo trabajas y cuándo no, o incluso pon una nota adhesiva en tu portátil para que los más jóvenes sepan cuándo no deben interrumpirte. Lo mejor de esto es que puedes convertirlo en parte de una rutina y dedicar un tiempo a hacer manualidades en el que los niños puedan ayudar a diseñar los carteles. Prueba con una elaborada señal en la que ponga "STOP" que los más pequeños puedan convertir en "ADELANTE" cuando acabes de trabajar, o bien con una señal en la que ponga "No entres, estoy trabajando" para sus propias habitaciones. Es una actividad divertida en la que tanto tú como tus hijos podréis establecer e interiorizar los límites del tiempo de trabajo y los momentos de juego de vuestras rutinas. Incluso puedes darle rienda suelta a tu creatividad y crear un breve documento de preguntas frecuentes.

No descuides a tu equipo

Si trabajas en casa, tus hijos pueden ser tu nuevo equipo, pero asegúrate de que tu equipo de trabajo real no quede en un segundo plano. El apoyo y la comunicación son aspectos vitales de cualquier trabajo a distancia, y son el doble de importantes cuando trabajas en un equipo remoto. Mantén el contacto y colabora. Si notas que un miembro del equipo se encuentra en tu misma situación y tiene alguna dificultad, ayúdalo, tal vez con su carga de trabajo o incluso organizando reuniones de juego virtuales con todos los pequeños de tu equipo en Zoom.

Distrae a tus hijos

La energía ilimitada de la mayoría de los niños puede afectar incluso al mejor plan de trabajo desde casa. Tarde o temprano, simplemente necesitarás mantener a los pequeños distraídos para poder trabajar. Aquí tienes algunas formas de conseguir ratos de tranquilidad para cuando necesites una o dos horas más para terminar tu trabajo:

  • Videoconferencias con la familia o los amigos para que te cuiden a los niños virtualmente
  • Aplicaciones educativas en el iPad
  • Videojuegos dentro de unos límites razonables: intenta utilizarlos como recompensa
  • Piezas de LEGO y otros juguetes sensoriales
  • Audiolibros con auriculares para crear una experiencia envolvente

Acepta los desafíos de trabajar desde casa

Seamos honestos, el trabajo de un padre o una madre ya es una tarea heroica un día normal, así que tómatelo con filosofía si al mismo tiempo intentas gestionar tu jornada laboral, especialmente ahora. Si tus hijos interfieren en tu trabajo, cuéntaselo con sinceridad a tu responsable y a tu equipo para que todos podáis trabajar con expectativas realistas. Probablemente descubrirás que algunos de ellos tienen los mismos problemas, lo que crea oportunidades para colaborar y resolverlos juntos.