¿Qué es la computación en la nube?

Todos hemos oído hablar de la nube, pero para algunos de nosotros sigue siendo todo un misterio. Descubre por qué la nube es vital tanto para empresas como a nivel particular.

true

¿Qué es la computación en la nube y cómo funciona?

Hay muchas posibilidades de que, incluso si no sabes nada de los servicios de computación en la nube, los hayas usado alguna vez.

Al hablar de la nube, en realidad nos referimos a la computación en la nube, es decir, a las tareas y servicios que se ofrecen o se alojan a través de Internet y se pagan según se consumen. Ya llevamos un tiempo guardando, procesando y gestionando datos a través de Internet, pero la computación en la nube consigue hacer esto a una escala mucho mayor.

En primer lugar, es importante aclarar que la nube sigue necesitando componentes físicos. Aunque tus archivos no se guarden directamente en el ordenador, sigue siendo necesario añadirlos a un hardware ubicado en alguna parte del mundo. Cuando subes algo a la nube mediante un servicio como Dropbox, el archivo se envía por Internet a un servidor real y tangible. Los proveedores de servicios en la nube tienen cientos y miles de servidores físicos —lo que se conoce de forma colectiva como “granjas de servidores”— en centros de datos ubicados por todo el mundo.

Así que, simplificando mucho, la nube es una colección de servidores y centros de datos repartidos por el planeta en los que guardamos datos. Básicamente, es una unidad de almacenamiento digital en la que guardar todos tus archivos. Gracias a la nube, puedes acceder a tus datos desde cualquier dispositivo con conexión a Internet.

Cuando guardas un archivo en la nube, lo estás guardando online. Cualquier persona con los recursos e infraestructura adecuados puede alojar su propia nube, pero no es algo fácil de conseguir y, desde luego, no es barato. Así que, cuando hablamos de usar un servicio en la nube, nos referimos a servicios de alto nivel que ofrece un proveedor como Dropbox.

Tomemos la electricidad como ejemplo. Tener un generador privado en casa te costaría mucho más y exigiría muchas horas de mantenimiento. En cambio, tenemos proveedores de energía que básicamente funcionan como un gran generador al que todo el mundo puede acceder, y pagamos por lo que usamos. En el mismo sentido, es mucho más eficiente y rentable que un proveedor de servicios en la nube aloje y guarde tus datos en vez de desarrollar tu propia infraestructura.

Otras funciones diferentes a los servicios de almacenamiento en la nube

Simplificando mucho, la nube es una solución de almacenamiento digital, aunque existen muchos más servicios basados en la nube. La computación en la nube se puede dividir en tres funciones principales: modelos de infraestructura como servicio (IaaS, por sus siglas en inglés), de plataforma como servicio (PaaS, por sus siglas en inglés) y de software como servicio (SaaS, por sus siglas en inglés).

  • La infraestructura como servicio (IaaS) se refiere a los proveedores de nube que ofrecen su espacio en servidores para cualquier cosa, desde el almacenamiento de datos hasta el alojamiento web. En este caso, seguirás gestionando y manteniendo los datos, la página web o la aplicación, y el proveedor de nube solo te alquilará los recursos computacionales para hacerlo.

Usar Dropbox para almacenar archivos sería un ejemplo de IaaS. Puedes acceder a datos, modificarlos y añadirlos como quieras, mientras que Dropbox te ofrece los servicios para alojarlos. Casi todas las páginas web que visitas están alojadas en la nube gracias a modelos IaaS.

  • La plataforma como servicio (PaaS) es similar a la IaaS, pero da un poco más de control al proveedor de nube. En el pasado, desarrollar software y hacer pruebas localmente era una tarea costosa en términos de tiempo, dinero y espacio. Una PaaS ofrece una plataforma virtual para el desarrollo backend y las pruebas. De este modo, los programadores disponen de un marco de trabajo virtual que puede usarse para desarrollar software online, mientras que el proveedor seguirá encargándose de los servidores y el almacenamiento. Así que, en vez de arriesgarse a sufrir pérdidas por realizar su labor de desarrollo y pruebas en local, los modelos PaaS ofrecen una solución virtual para operaciones de desarrollo.
  • El software como servicio (SaaS) se refiere a cualquier software que se ejecute a través de la nube. Un ejemplo de ello es HelloSign. Con esta aplicación en la nube, puedes firmar documentos online y de forma legalmente vinculante, sin bolígrafo ni papel. La aplicación está disponible a la carta desde cualquier dispositivo. Otro ejemplo de SaaS sería una aplicación web como Grammarly, que se ejecuta online directamente a través del navegador web.

En resumen, los modelos de IaaS ofrecen el máximo control sobre los recursos y cumplen las necesidades de los administradores en cuanto a alojamiento y almacenamiento. Los modelos de PaaS ofrecen menos control y cumplen las necesidades de los programadores para sus labores de desarrollo. Los modelos de SaaS ofrecen el mínimo control y cumple las necesidades de consumo de los usuarios finales.

¿Cuáles son los diferentes tipos de nube?

Hay cuatro entornos de nube básicos; pueden constar de cualquier infraestructura de TI.

La nube pública se refiere a los servicios en la nube que cualquier persona puede usar. Amazon Web Services (AWS), Microsoft Azure, Google Cloud y Google Drive, iCloud y Dropbox son servicios de nube pública. Todas las personas que usan Dropbox están alquilando una parte de este espacio en servidores. La nube pública es un entorno compartido; se parece a una oficina grande, pero cada usuario final tiene su escritorio y armario seguros. Este espacio exclusivo y seguro también se conoce como máquina virtual. Gracias a la virtualización, cada usuario final dispone de su propia máquina virtual en un espacio seguro e independiente dentro de un mismo servidor físico. Además de máquinas virtuales, también puede haber servidores virtuales. Por tanto, la virtualización es la forma de aprovechar al máximo el hardware físico de un servidor. Esta eficiencia es la razón por la que todo el mundo puede usar los servicios en la nube a la carta y a un precio reducido. 

La nube privada es muy diferente, ya que la máquina virtual y toda la infraestructura de nube se dedica a un único cliente. Seguirás alojando todo a través de Internet, pero el servidor en el que se alojen tus datos será tuyo y solo tuyo. Algunas personas quizás opten por usar una nube privada para tener una capa de seguridad adicional, mientras que otras podrían tener que usarla por el rendimiento.

Las nubes híbridas utilizan tanto servidores locales como servidores en la nube pública. Puedes guardar los documentos más grandes o privados en la nube privada, pero almacenar el resto de contenido en la nube pública.

En el caso de la multinube, una empresa usa varias plataformas de nube pública en lugar de combinar nube pública y privada como en un modelo híbrido. Las soluciones de multinube suelen darse porque los diferentes proveedores de servicios en la nube ofrecen funciones distintas, pero es posible que una empresa las necesite todas.

¿Cómo usan las empresas la nube?

En lo que respecta a las empresas, las ventajas de la computación en la nube van mucho más allá de su papel como solución de almacenamiento sencilla. La computación en la nube se ha convertido en un motor básico para la productividad, eficiencia, crecimiento y organización de los lugares de trabajo modernos. Algunos de los principales beneficios de la computación en la nube para las empresas son los siguientes:

  • Ahorro en costes: hacer todo en local puede ser muy costoso. Mantener sistemas y equipamiento de TI en local es un gasto innecesario cuando se puede contar con la nube. Al tratarse de un servicio que se paga según se consume, la computación en la nube reducirá de forma significativa los costes de hardware, empleados y consumo de electricidad. Además, dedicar menos tiempo a gestionar problemas de TI significa tener más tiempo para centrarse en los objetivos.
  • Recuperación en caso de desastre: respaldar tus archivos y datos más importantes en la nube ofrece un extra de protección que resulta crucial. Estarías corriendo un gran riesgo si guardaras todo en un solo lugar. En caso de haber un desastre natural, apagón inesperado o ataque de malware, podrías quedarte con las manos vacías. En ese sentido, la nube te ofrece un servicio muy importante porque te permite respaldar tus datos en varios servidores situados en lugares distintos.
  • Protección de los datos: de forma similar, y a pesar de lo que muchos puedan pensar, los servicios de computación en la nube ofrecen una seguridad en la nube excepcional para los datos privados. Quizás pienses que es más seguro guardarlo todo donde puedas verlo, pero la nube es como una caja fuerte de un banco. Los proveedores de servicios en la nube darán prioridad a la seguridad y protección de tus datos y los cifrarán. En la mayoría de los casos, podrás establecer tu propia configuración de seguridad en la nube. Al igual que ocurre con las cajas fuertes de los bancos, que están diseñadas para ser la opción más segura a la hora de guardar cosas de valor, la nube está diseñada para ser la alternativa más segura para guardar datos.
  • Escalabilidad: la computación en la nube ofrece a las empresas un poco más de flexibilidad para crecer o, en algunos casos, incluso menguar. Cuanto mayor es una empresa, más espacio, tiempo y dinero se requieren para mantenerla en funcionamiento. Poder usar la nube como quieras y cuando la necesites ofrece un entorno virtual que facilita este crecimiento. Por otro lado, si la actividad empresarial baja, sabes que no tendrás que pagar por equipos o recursos que ya no necesitas, ya que, con los servicios de computación en la nube, solo pagas por lo que utilizas.
  • Flexibilidad: al guardar todo en la nube y funcionar a través de ella, tendrás la flexibilidad que necesitas para trabajar desde cualquier parte del mundo. A medida que el concepto tradicional de lugar de trabajo sigue evolucionando, la computación en la nube juega un papel fundamental a la hora de permitir a las empresas funcionar virtualmente. La computación en la nube también facilita la conectividad porque aporta acceso a los archivos y datos desde dispositivos móviles.
  • Colaboración: en ese mismo sentido, poder guardar tus archivos en la nube, pero también crearlos y editarlos, fomenta una colaboración más eficiente. Con la computación en la nube, puedes tener un equipo de diez personas trabajando desde diferentes ubicaciones en un mismo documento, lo que simplifica más que nunca la organización y la gestión de recursos dentro de un equipo.

Ventajas de la computación en la nube para uso personal

Más allá de la oficina, hay muchas formas de beneficiarte de lo que te ofrecen las soluciones en la nube desde casa. La ventaja más clara es, por supuesto, el espacio que ahorrarás. Si no usas el almacenamiento en la nube, la mayoría de tus archivos se guardarán, probablemente, en tu ordenador o smartphone. Si te quedas sin espacio en el dispositivo, quizás uses un disco duro externo. Si este también se llena, comprarás otro, y así sucesivamente. De repente, te resultará difícil encontrar ese documento antiguo que necesitas urgentemente.

Tener todos tus archivos guardados en un solo espacio virtual que no ocupa nada de tu espacio personal te ayudará a mantenerlo todo organizado y bajo control. Además, ahorrarás porque no tendrás que gastar dinero en comprar hardware. También te ayudará a mejorar el rendimiento del sistema operativo, ya que una parte muy importante de los archivos pasará a la nube.

Igualmente, compartir contenido con tus seres queridos será mucho más fácil. Podrás, por ejemplo, crear un álbum de fotos colaborativo para toda tu familia.

Por estos motivos, Dropbox está construyendo el primer espacio de trabajo inteligente del mundo. Si conectas tu contenido y las herramientas que usas, todo quedará fácilmente disponible en la aplicación de productividad de Dropbox. Ya no tendrás que cambiar de plataforma, aplicación ni tipo de contenido; un espacio de trabajo inteligente te permite usar todo sin salir de él, lo que ayuda a gestionar la TI con flexibilidad.

Las ventajas de la computación en la nube son evidentes, tanto en casa como en la oficina. La nube aumenta la productividad, mejora la organización y la colaboración, y reduce los costes sin dejar de proteger los datos.