Trabajar y viajar en familia: seis consejos para alquilar el espacio perfecto

Cuando trabajas desde casa, controlar el entorno no es complicado. Sin embargo, si tienes pensado viajar —sobre todo si es en familia—, tienes que planear y preparar la aventura.

Madre viendo a sus hijos con juguetes

Recuerdo que, cuando empecé a trabajar en remoto a tiempo completo, vivía en un apartamento de una habitación de Brooklyn con mi marido y mi hija recién nacida. Al igual que muchas personas en mi misma situación, pensé que había llegado el momento de salir pitando de ahí. ¿Por qué iba a quedarme en mi casa si Airbnb y Vrbo hacen que encontrar un lugar en el que sentirse como en casa sea tan fácil? Solo tardé un par de semanas en darme cuenta de que la vida nómada que tenemos idealizada dista mucho de cómo es realmente viajar con niños mientras se trabaja a tiempo completo. 

Después de alojarme en muchísimos sitios y cometer mil y un errores, he aprendido lecciones muy importantes para elegir alojamiento. Si quieres ahorrarte tiempo y algún que otro disgusto, repasa esta lista sencilla que he preparado con los seis consejos que considero más interesantes para trabajar y viajar en familia de la mejor manera posible. 

 

Antes de irte

Lo mejor es que les digas a tus compañeros en qué zona horaria estarás. Así sabrán tu disponibilidad y si vas a contestar rápido o más tarde. También es buena idea que te prepares para poder trabajar en la misma zona horaria que cuando trabajas desde casa. Aunque pueda ser duro, no tiene por qué ser negativo. Por ejemplo, si trabajas en el horario de Nueva York desde Los Ángeles, tus mañanas empezarán antes, pero tendrás toda la tarde libre para ti y tu familia.

Consejo 1: reserva el alojamiento completo

No te interesa que los anfitriones o sus perros te interrumpan mientras trabajas. La mayoría de las páginas de alquileres vacacionales ofrecen la opción de reservar todo un alojamiento, tanto si es una casa como un apartamento. Por mucho que los anfitriones te digan que tendrás tu propio espacio privado dentro de su casa, la única forma de asegurarte de que no tirarán de la cadena en la habitación de al lado —separada por una pared fina como el papel— es alquilar todo el alojamiento.

Consejo 2: investiga si el wifi es bueno y ten preparada una alternativa

El wifi puede parecer un requisito obvio, pero que aparezca el icono de conexión en la descripción no significa que funcione adecuadamente. Lee las opiniones para saber si la conexión wifi es fiable, sobre todo en países que no destaquen por la calidad de su conexión a Internet. Las opiniones más útiles son las de personas que hayan trabajado desde el alojamiento. Por ejemplo, una vez, en Sudáfrica, tuve que pagar por los datos porque Internet iba demasiado lento. El precio de una reunión desastrosa en Zoom puede ser increíblemente alto. Por suerte, fue un viaje corto.

Incluso los mejores planes pueden fallar, así que prepara una alternativa. Busca un alojamiento que esté cerca de cafeterías o, mejor aún, de una biblioteca. Así podrás ir a otro sitio si el wifi deja de funcionar. También te recomiendo que hables con tu operador de telefonía móvil sobre la opción de usar tu teléfono como punto de acceso. Como es una opción con coste adicional, yo hago videollamadas con la aplicación del móvil y solo uso el punto de acceso para leer y enviar correos con la tablet o el portátil.

Consejo 3: que haya varias habitaciones con puertas

Poder separarte de los gritos de los niños o del ruido de una pareja que también esté trabajando durante la estancia es muy útil, como cuando trabajas desde casa. Revisa atentamente las fotos del alojamiento para hacerte una idea de la distribución del espacio. Los espacios abiertos modernos pueden parecer fantásticos, pero también pueden crear eco, así que son mejores para gente sin niños. 

Aunque tampoco es que solo hagan ruido los niños. A veces, el problema es un televisor a todo volumen o un electrodoméstico ruidoso. Esto lo aprendí por las malas en un Aribnb de Los Ángeles. Tenía el escritorio justo al lado de una secadora que hacía muchísimo ruido, además de un lavaplatos que parecía funcionar a todas horas.

Consejo 4: adapta el espacio a tus necesidades

Cuando busques un alojamiento para muchos días, recuerda que puedes redistribuir el espacio. Si no te gusta cómo están colocadas las cosas, puedes moverlas. Pero, antes de empezar con los cambios, acuérdate de hacer fotos de la zona que quieras cambiar para que puedas recolocar todo antes de irte.

Sea como sea, por mucho que recoloques las cosas a tu gusto, es posible que encuentres algunos obstáculos. Hay muchas más habitaciones con un solo enchufe de las que debería, pero que no cunda el pánico y usa accesorios. Nunca salgo de casa sin una regleta, un par de alargadores y mis auriculares con cancelación de ruido.

Consejo 5: quédate un tiempo

Alojarse unos pocos días puede ser divertido y necesario, pero muchas veces es cansado y sale caro. Si eliges quedarte más tiempo, podrás instalarte y sentirte como en casa. Además, en la mayoría de las páginas de alquileres vacacionales sale más a cuenta alojarse durante más de un mes. Recuerda que puedes trabajar desde donde tú quieras. No le hagas caso a esa vocecita que te dice que ya deberías volver a casa. ¿Es realmente necesario que vuelvas?

Otro motivo para quedarte más tiempo es que el primer par de días viviendo y trabajando en un sitio nuevo son duros para los niños. He descubierto que mi hija tarda al menos cuatro días en acostumbrarse a un sitio nuevo. Creo que la gente se queja de viajar con niños porque no les dan suficiente tiempo para que se acostumbren a los cambios.

Consejo 6: sal y explora

¿Por qué vas a viajar si no es para explorar el mundo? Aunque estés trabajando a jornada completa, elige una zona con bastantes lugares buenos para trabajar y disfruta en el exterior. Te sentirás como si estuvieras en unas vacaciones eternas. 

Cabe recordar que la mentalidad de oficina clásica no es inamovible. Trabajar en remoto significa poder trabajar desde cualquier lugar. Si tu teléfono puede funcionar como punto de acceso, podrás trabajar en la playa o en la vieja plaza de un pueblo italiano pintoresco. 

Consejo extra: no te lo pienses

En lugar de preocuparte por los detalles más insignificantes, deberías lanzarte a la aventura. He creado esta lista para ayudar a las personas a evitar algunos de los errores que cometí en su momento. A pesar de no haber contado con unas instrucciones, siempre he disfrutado de mis viajes. Hace poco, oí un consejo que, más o menos, decía que nunca hay que cambiar de planes por el tiempo. Seguramente acabe haciendo mejor tiempo de lo que esperas y, si no es así, tendrás buenas anécdotas que contar. 

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